Estamos convencidos que un organismo geopolítico como su ejemplo institucional, estructural, social. agro-industrial, no puede marchar por buen camino y con estabilidad, sin antes que nada una unidad cultural y espiritual que consolide la libertad dentro del orden. Sin tal unidad en el espíritu, en la tradición propia de su cultura, en los valores éticos. y todo esto en la práxis, nada será posible ni siquiera conveniente.
Con tal convicción de orden genérico, nos reconcentramos en la historia porque creemos necesario beber en los ejemplos virtuosos con un grado generalmente heroico y, armarnos de decisión, compromiso y responsabilidad, para no desfallecer ante los signos de estos tiempos.
De entre los grandes ejemplos de la historia paraguaya, hemos escogido el de un humilde hijo de las Misiones Guaraníticas, signado por Dios para ser soldado cuyo ejemplo es único en toda América, como hemos de demostrar. Nos estamos refiriendo a José Félix Bogado, quien fortificado en la grandeza moral, con años de práctica para la acción durante la guerra de la independencia, y ganando capacidad de mando con su eficacia, es un ejemplo de soldado sobrio y sufrido que con naturalidad cumple su tarea. Claro y terminante en los asuntos de mando y acción. Gaucho que no guarda para sí más que lo necesario. Consciente de las obligaciones que implica el deber. Hombre cuya mente sana no concibe excesos, ni tiene jamás ambiciones de poder. Para Bogado, la vida modesta está hecha a la medida de su carácter dándole autoridad moral ante los demás.
Prácticamente nada se sabe de su niñez en su tierra natal, señalando algunos historiadores que nació en Villa Rica en el Departamento de Guaira, Provincia del Paraguay, en el año 1777. Un año antes que naciera en Yapeyú quien más tarde seria el Libertador, General José de San Martín y su Jefe de Granaderos.
Como hemos señalado, no existen antecedentes familiares y juveniles de este glorioso soldado de la independencia. únicamente, que el Paraguay fue la tierra fértil que produjo un linaje de hombres de brillantes y férreas virtudes, la cuna de José Félix Bogado, para quien el designio de Dios le tenía reservado un largo y constante camino de luchas y sacrificios, sin pausas hasta su postrer aliento.
Se afirma que ya por 1810 se había mezclado en los acontecimientos que promovieron la Revolución de Mayo; y se conoce según los mejores datos que era lanchero y, que con su pequeña chalana de tráfico recorría el río Paraná hasta el anchuroso estuario del Plata, de allí que es posible suponer que también tuvo participación en los días de la Defensa de Buenos Aires, prestando apoyo logístico contra el invasor inglés.
Concretamente su biografía queda estampada en la huella de la historia, recién a partir de la alborada del 3 de febrero de 1813, en San Lorenzo. Bogado había sido apresado por fuerzas de desembarco realistas el día anterior al combate y, después de la acción fue uno de los que pasaron a las filas criollas en el trueque de prisioneros aceptado por San Martín.
Inmediatamente, Bogado solicitó su incorporación al Regimiento de Granaderos a Caballo, cuerpo de ejército creado por San Martín por encargo de el Triunvirato, atendiendo el ofrecimiento voluntario de quien iniciaba su trayectoria de Libertador y ante la importancia que revestía en defensa de los derechos de las Provincias Unidas del Sur.
Señalamos de Bogado que como militar es un ejemplo único en la historia de los ejércitos americanos y, lo explicamos señalando que alistado en el Regimiento de Granaderos a Caballo como soldado, y paso a paso en la escala de las ordenanzas obtiene las insignias de coronel efectivo, que le otorga el otro Libertador, General Simón Bolívar. Todo esto sin pasar de un cuerpo a otro y regresando como Jefe de los últimos restos del ejército que constituyó la columna vertebral de los libertadores del continente sudamericano.
¿Quién podía suponer que aquél humilde guaireño llegaría a comandar el mismo cuerpo creado por el célebre "Santo de la Espada"? Lo cierto es que desde 1813 a 1826, trece largos años de esfuerzos, sacrificios, actos heroicos, decisiones memorables y voluntad sin desmayo puestas al servicio del orden y la libertad, iluminaron la vida de Bogado desde soldado raso a coronel mayor. Su pecho se fue cubriendo de condecoraciones otorgadas por su comportamiento y valor en Chile y Perú, recibiendo del gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el Cordón de Honor como "HEROICO DEFENSOR DE LA NACION".
Bogado formó parte de los dos escuadrones de granaderos a caballo que se destinaron al Alto Perú y como auxiliar en la tercera campaña que se iniciaba, tras las derrotas en Vílcapujío y Ayohuma. Desde allí en más, combatió en Tejas, Puesto del Marqués, Posta de Venta y Media. y en Sipe-Sipe. En esta última acción los granaderos "hicieron prodigio de valor y salvaron el resto del ejército cubriéndolo en su retirada". El ejército volvía vencido tras mil sufrimientos, pero trayendo animosos en sus filas a los granaderos a caballo, entre ellos José Félix Bogado quien ya ascendido a sargento, había contribuido con su denuedo a la causa de su razón, entregada sin ambigüedades al servicio de la Patria Grande a la que nada le pedía excepto servirla hasta la muerte. Eran tiempos que hoy habría que reeditar ante el absurdo vaivén de los hombres en pos de viles intereses, entintados de soberbia y enlodados de mentiras. Tiempos en que sin ambiciones ni dádivas se luchaba sin jamás desalentarse. Tiempos en que hasta le tierra se conmovía al grito de: ¡VIVA LA PATRIA!
Bogado siguió en el Regimiento de Granaderos formando parte del Ejército de los Andes, y ya como alférez se batió el 6 de febrero de 1817 en el combate de Las Coimas, donde el comandante Mariano Necochea, con ochenta hombres de la escolta del general en jefe y treinta granaderos, cargó y deshizo al enemigo compuesto por 400 hombres de caballería. Después en Chacabuco, el valeroso comportamiento en el campo de batalla, en el que fue herido. le valió a Bogado el grado de teniente primero del cuarto escuadrón de Granaderos a Caballo. A esta acción le siguieron: Curapaligüe, Gualpen, Los Perales; el asalto sobre Talcahuano; Cancha Rayada y finalmente Maipú, donde el entusiasta y disciplinado ejército coronó su valor dando libertad a la Capitanía de Chile y honor a las armas criollas. Bogado continuaba prestando servicios a la Patria Grande, y el 23 de julio de 1819 es ascendido al cargo de ayudante mayor del segundo escuadrón, siempre en el Regimiento de Granaderos a Caballo.
El Perú era el próximo paso hacia la definitiva consolidación de la emancipación sudamericana y, la nueva empresa engrandecería el juramento de los soldados que no titubearon en laurear otra vez las armas de la Patria o morir. El 20 de agosto de 1820, partía desde Valparaíso la expedición y en ella se embarcaba José Félix Bogado fiel a la obediencia y el deber, formando el cuadro de oficiales del ejército libertador. Es así que participa en la batalle del Cerro y en los combates de Nazca y Acaraí, ingresando con el ejército vencedor a Lima el 9 de julio de 1821. Bogado recibió la medalla concedida a los oficiales, con el lema: "YO FUI DEL EJÉRCITO LIBERTADOR”. Intervino valerosamente en los asaltos a los castillos del Callao, por lo que fue ascendido a capitán y en julio de 1822 lo hicieron sargento mayor en recompensa a sus largos servicios y en mérito a sus loables comportamientos en el ejército expedicionario.
Asistió a la Campaña de Puertos Intermedios y se halló en las desgraciadas acciones de Torata y Moquehua, ya retirado el general San Martín y asumido el mando de todas las fuerzas existentes, por parte de Simón Bolívar. De allí que constantemente hemos destacado de Bogado que luchó a las ordenes de los dos grandes jefes libertadores, sometiéndose a una disciplina rigurosa y a una obediencia como el momento necesitaba.
En la última etapa de la guerra de la independencia, el ejército reunido en Tacna continuaba avanzando, y Bogado combatió con sus granaderos en Pichincha y en Junín. Hallándose al frente de solo ochenta soldados del glorioso regimiento sanmartiniano, se batió en Ayacucho y las Provincias Unidas de Sud-América estuvieron representadas con honor. Los valientes de Chacabuco y Maipú repitieron las proezas cuya fama se extendía por todas las regiones siendo saludados por Bolívar. José Félix Bogado al mando de los ganaderos se hizo acreedor a la medalla de oro que el Libertador- concedió a. sus compañeros de gloria y triunfo. El propio Bolívar, le otorga a nuestro héroe el grado de coronel efectivo, atento a los méritos y servicios de quien ya era un "BENEMERITO EN GRADO EMINENTE".
Solo faltaba al bizarro paraguayo y representante genuino de los famosos Granaderos a Caballo de San Martín, el regreso triunfal comandando un puñado de aquellos que habrían participado en toda la campaña de la independencia. En Buenos Aires. el periódico "La Gaceta Mercantil" del 17 de enero de 1826, los saludaba diciendo:
“Tenemos el honor de haber recibido los restos del Ejército de los Andes, conducidos desde el Perú por el Coronel de Granaderos a Caballo D. José Félix Bogado. Cerca de nueve años han pasado desde que estos valientes marcharon a libertar a Chile. En este largo período se pueden contar los días de gloria que han dado a la patria, por las veces que se han batido con nuestros enemigos. Nuestra gratitud, será siempre demostrada a estos viejos soldados de la libertad, con las más tiernas efusiones de nuestros corazones. Eternamente llenaremos de beneficios, a los héroes de Chacabuco y Maipú; sí a esos que han conducido en triunfo el pabellón hasta Quito y que han sabido derramar su sangre por la libertad de la Patria en Junín y Ayacucho. Nosotros al verles, siempre diremos con admiración: he ahí esos que sellaron con su sangre y sus espadas, la libertad de su patria y sus nombres irán de padres a hijos, de generación en generación”.
No concluiría con esto el ejemplo de Bogado al servicio de la Gran Nación Sudamericana que anhelaban Bolívar y San Martín, sino que seguiría con su constancia y valor a toda prueba, no ajena a la pobreza y al dolor. El 22 de julio de 1826 es nombrado jefe en comisión del 4to Regimiento de Caballería de Milicias, en reemplazo del coronel Hipólito Videla. En tal momento se despidió de sus amigos y compañeros de armas, expresando:
"Destinado por el Superior Gobierno de la República a mandar el Regimiento 4 de la campaña, vuestro coronel os dirige el más tierno y afectuoso adiós. Esta es la vez primera que con el sentimiento más profundo, tengo que despedirme de un regimiento en que siendo uno de los simples soldados pundonorosos llegué a obtener el mando honroso de coronel, sin que en 13 años de servicios, todos en campaña, os haya causado mi conducta el menor motivo de sentimientos. Mis amigos: la subordinación, valor, disciplina y confianza con que habéis excitado la admiración en todas partes es lo único que os recomienda vuestro antiguo camarada. Estas son las cualidades que deben lisonjear a todo buen soldado y con las que descansan las glorias que adquirió nuestro cuerpo desde Montevideo hasta los Andes, y desde éstos hasta el Chimborazo, en San Lorenzo, Chacabuco, Talcahuano, Maipú, Bio-Bio, Pasco, Mirave, Riobamba, Pichincha, Junín y Ayacucho, a más de otros muchos en que se condujo de una manera siempre prodigiosa; y a la consideración y aprecio del pueblo generoso, a quién servimos y defendemos y en cuya libertad han tenido una gran parte nuestros esfuerzos. Adiós mis amigos. Cualquiera que sea la distancia que nos separe, no olvidéis a vuestro coronel y ocupadle con aquella confianza que inspira un jefe que no conoció otro estandarte que aquél que lleváis. Si este recuerdo me obliga a verter lágrimas, serán enjugadas con el consuelo de obediencia y, lo que es más, si consigue saber que merece vuestro aprecio y memoria".
Actuó en la campaña del sur, bajo la dirección del general Federico Rauch y, luego pasó con su regimiento a servir de guarnición en los pueblos de San Nicolás, Arrecifes, Salto, Zárate y San Pedro, desde 1827 hasta mayo de 1828, pasando a revestir como coronel en la Plana Mayor General, terminada esa comisión. A principios de 1829, nombrado Comandante Militar de San Nicolás, desplegó su acción como jefe superior de la frontera norte de la Provincia de Buenos Aires, servicio que ejecutó hasta fines de septiembre. San Nicolás de los Arroyos sería el punto final de su destino, donde una pulmonía lo llevó al sepulcro, el. 21 de noviembre. La Partida de Defunción existente en el Archivo de la Iglesia Catedral de San Nicolás (Libro 4. Folio 122), dice así:
“En veinte y uno de noviembre de mil ochocientos veinte y nueve sepulté con Oficio Mayor Cantado y Misa Solemne, el cadáver del Sor. Coronel Mayor D. Félix Bogado, Jefe de este Punto, que murió de los pulmones dañados, se confesó y se le suministró el viático solemnemente bajo el Palio y la Santa Unción. Murió de edad como de cincuenta y dos años, de estado soltero. Doy fe. D. Félix Bogado. Vale. Dr. Saturnino Planes". (sic)
Valiente, honrado, austero, rígido en el cumplimiento del deber, desinteresado de corazón, el Coronel Mayor Don José Félix Bogado, es un ejemplo que une con lazos de permanente confraternidad a un vasto sector del continente sudamericano. Tras nuestros conceptos preliminares de introducción a esta evocación de la vida de nuestro prócer, cabe como corolario señalar que el porvenir de una Nación se fundamenta primordialmente en el temple moral de sus hijos que con dignidad y coraje, practiquen y defiendan la virtud.-
FOJA DE SERVICIO DEL PROCER
Soldado (5 de febrero de 1813)
Cabo (1 de abril de 1813)
Sargento (1 de mayo de 1813)
Alférez (15 de enero de 1816)
Teniente (17 de marzo de 1817)
Ayudante Mayor (23 de junio de 1819)
Capitán (8 de junio de 1820)
Sargento Mayor Graduado (26 de julio de 1822)
Sargento Mayor Efectivo (1 de abril de 1823)
Teniente Coronel (6 de diciembre de 1823)
Coronel Graduado (9 de diciembre de 1824)
Coronel Efectivo (9 de junio de 1825)
NÓMINA de los integrantes del Regimiento de Granaderos a Caballo que llegaron hasta Quito y regresaron en febrero de 1826 al cuartel del Retiro en Buenos Aires:
Coronel José Félix Bogado
Sargento Mayor Paulino Rojas
Capitán Francisco Olmos
Sargento 2º Patricio Gómez
Sargento 2º Francisco Vargas
Sargento 2º Damasio Rosales
Sargento Trompa Miguel Chepoya
BIBLIOGRAFIA:
· “El Coronel José Félix Bogado en las Guerras de la Independencia” por Adolfo P. Carranza. Editorial Zamphirópolos. Asunción del Paraguay.
· “Homenaje de la Liga Patriótica Argentina al Coronel José Félix Bogado en el Centenario de su Muerte”. Prólogo de José Juan Biedma y Apuntes Biográficos de Gerónimo Espejo. Buenos Aires, 1929.
· “Diccionario Histórico Argentino” por Ricardo Piccirílli, Francisco L. Romay y Leoncio Gianello. Ed. Históricas Argentinas. Buenos Aires, 1954.
· “Historia de San Nicolás de los Arroyos, sus prohombres, sus hijos consulares, sus vecinos destacados” por José de la Torre. Est. Gráfico Molachino. Rosario 1955.
Breve Glosario
Chalana: Embarcación menor, de fondo plano, proa aguda y poco calado.
Emancipar: Salir de la servidumbre en que se estaba.
Emancipación americana: Libertar a la patria. En este caso a América del Sur.
Geopolítica: Ciencia que pretende fundar la política nacional e internacional en estudio sistemático de los factores geográficos, económicos y raciales.
Guaira: Departamento del Paraguay. Capital Villa Rica.
Guaireño: Habitante de la zona de Guaira.
Guerra de la Independencia: Lucha armada entre dos o más naciones para lograr la libertad deseada.
Misiones Guaraníticas: Las organizadas por los Jesuitas a finales del siglo XVI en las cuencas de los ríos Uruguay y Paraguay para catequizar a los guaraníes.
Proeza: Hazaña, acción valerosa.
Regimiento de Granaderos a caballo: Regimiento creado por el entonces Teniente Coronel José de San Martín a pedido del Triunvirato en el año 1812.
Santo de la Espada: Calificativo empleado para valorar más la personalidad y el accionar patriótico del General don José de San Martín.
Triunvirato: Junta de tres personas.
Trueque de prisioneros: Cambio de prisioneros.
Villa Rica: Ciudad del Paraguay, Capital del Departamento de Guairá. Fue fundada en 1576.
Yapeyú: Localidad de Argentina, (Corrientes). Lugar del nacimiento de José de San Martín.
1 comentarios:
Excelente el material que acabo de leer.Es uno de los articulos mas completos que sobre la vida del Cnel Jose Felix Bogado se ha escrito aparte de los libros sobre la vida de este excelente militar que dio ejemplos perennes de las virtudes militares.
Felicito a los que prepararon el articulo.
Puedo decir con propiedad,que muchos paraguayos no conocen sobre la vida del Cnel Bogado.
Considero que este material ayudara muchisimo para rescatar a este prohombre que forjo a fuerza de sacrificio y valor la independencia de varios paises de America
Publicar un comentario en la entrada